La combustión espontánea es el fenómeno por el que una persona viva, comienza a arder de modo súbito sin una fuente de ignición externa identificable. El fuego se produce por el calor generado internamente, a través de un mecanismo que hasta el día de la fecha es indeterminado.
Restos de la señora Helen Conway, hallados en Pennsylvania
Hay una serie de características que en conjunto distinguen el fenómeno de la combustión espontánea de otros tipos de fuego:
• El fenómeno siempre ocurre en lugares cerrados, generalmente en el dormitorio de la víctima.
• La víctima ha estado sola en las últimas horas antes del suceso. En estos casos clásicos no suele haber testigos presenciales.
• Las quemaduras afectan sobre todo a tronco, extremidades superiores y muslos, y suelen quedar relativamente intactos los extremos más distales de las extremidades (los pies y en ocasiones, el cráneo).
• Se produce más frecuentemente en mujeres, generalmente obesas (aunque no es condición indispensable), de edad avanzada y/o con enfermedades crónicas o incapacitantes. Algunas víctimas eran alcohólicas.
• El proceso de combustión es muy localizado, de forma que afecta a la víctima y al lugar en el que estaba aposentada, y objetos que se encuentren en un radio menor a un metro, aunque no siempre las ropas que llevaba resultaban quemadas.
• El suelo alrededor del cuerpo, está recubierto por una sustancia viscosa, amarillenta y maloliente. Hay restos de una especie de hollín grasiento en las paredes y el techo.
• Los objetos que se encuentran por encima de un metro del suelo, resultan dañados por calor, no por el fuego, curiosamente.
Este fenómeno llama la atención y provoca terror en algunos, ya que un cuerpo humano, en condiciones normales, es difícil de quemar y más aún para reducirlo a cenizas. La razón es que las tres cuartas partes del peso de un cuerpo humano es agua, lo que hace difícil que se produzca las condiciones necesarias para que una persona en forma súbita empiece a arder y quedar reducida a cenizas. En los hornos crematorios, que son un buen referente para el caso que nos ocupa, se requieren temperaturas entre 760 y 1100 ºC durante ocho horas (dependiendo del peso y la talla del cadáver) para carbonizar un cuerpo dejando un remanente de huesos fragmentados, que deben ser tratados mecánicamente en un cremoledor para reducirlos completamente a cenizas. Tras este proceso, quedan entre 1800 y 3600 gramos de cenizas grisáceas, mientras que, curiosamente, las cenizas resultantes de una combustión humana son completamente blancas, lo que indica que la temperatura alcanzada es mucho mayor que la alcanzada en un crematorio.
El primer caso conocido es del año 1673, cuando un ciudadano de París, anónimo y según parece alcohólico, "fue reducido a una pila de cenizas y unos pocos huesos de los dedos, pero la cama de paja en la que murió quedó intacta"
Un caso famoso ocurrió alrededor de 1731 (se desconoce la fecha exacta): el de la condesa Cornelia di Bandi de Cesena, de 62 años de edad. Los restos de esta mujer fueron encontrados por su doncella en el piso de su dormitorio. El cuerpo de la condesa había quedado reducido a una pila de cenizas "que dejaban en la mano una humedad grasienta y maloliente", pero las piernas y los brazos se encontraban relativamente intactos; parte del cráneo y la quijada se encontraban entre las piernas. Las paredes de la habitación estaban cubiertas de hollín, y el suelo de un líquido pegajoso; de la parte inferior de la ventana goteaba un extraño líquido amarillo y grasiento; la cama no había sufrido daños. En el piso se encontró una lámpara de aceite vacía, cubierta de cenizas. Según parece, la fuente original de esta descripción es un artículo de 1746; posteriormente, este caso sería citado nada menos que por Charles Dickens.
El francés Jonas Dupont fue el primero que realizo una investigación sistemática del fenómeno, quien en 1763 publicó un libro titulado De Incendis Corporis Humani Spontaneis. Dupont se inspiró en un caso ocurrido en febrero de 1725 en Rheims, el de una mujer llamada Nicole Miller, encontrada quemada en el piso de su cocina.
En el siglo XIX, el caso más conocido es el de la Sra. Peacock, ocurrido en algún momento antes de 1809. El cuerpo de la mujer fue descubierto cuando a las dos de la madrugada sus restos carbonizados comenzaron a caer en la habitación de su vecino del piso de abajo, a través de un hoyo quemado en el suelo de madera.
El célebre caso de Mary Reeser, ocurrido el 2 de julio de 1951 en St. Petersburg, Florida, es considerado como un "clásico" de la Combustión Humana Espontánea. La Sra. Mary Reeser, una viuda de 67 años de edad, fue encontrada reducida a cenizas en su apartamento; el cuerpo había quedado casi totalmente destruido, a excepción de su pie izquierdo. También se habían quemado el sillón donde se encontraba sentada, una mesa y una lámpara adyacentes; el resto del departamento sufrió muy pocos daños. Un detalle: la última vez que fue vista con vida – por su hijo, la noche anterior – la Sra. Reeser acababa de tomar dos cápsulas de Seconal (un sedante) y fumaba un cigarrillo.
Un caso de aparente combustión humana espontánea ocurrió en el condado de Kerry, en la República de Irlanda. El 24 de marzo, John O'Connor, de 76 años de edad, fue encontrado muerto en la sala de su casa en Gortaleen, cerca de Tralee, por la enfermera comunitaria que lo visitaba regularmente. Ella notificó a las autoridades locales, quienes encontraron los restos carbonizados en una silla colocada a cierta distancia de la chimenea. El cuerpo había sido severamente dañado por un fuego intenso y localizado; solo su cabeza, la parte superior del torso y sus pies permanecieron sin quemarse. Había pocos daños en la habitación y en los muebles.
El párroco de la localidad, Patrick McCarthey, quien asistió a la escena, dijo que le había parecido "como si alguien hubiera puesto petróleo en una lámpara". Tanto un teléfono como un aparato de alerta comunitaria se encontraban al alcance del cadáver, lo que sugiere o que el fuego lo envolvió con gran rapidez, o que O'Connor estaba ya muerto cuando éste se inició. Él había sido visto por última vez en la tarde del 23 de marzo.
El doctor J.Bentley, médico retirado, vivía en la planta baja de un edificio en Coudersport, Pennsylvania. En la mañana del 5 de diciembre de 1966, Don Gosnelí entró en el sótano del edificio para leer el contador del gas. En el sótano flotaba un humo azul claro de olor extraño. Gosnelí descubrió por casualidad, en un rincón, un montón de cenizas. Nadie había respondido a su saludo al entrar, de modo que decidió ir a echar un vistazo al anciano. En el dormitorio había el mismo humo extraño, pero ni rastro de Bentley. Gosnelí miró en el cuarto de baño y se enfrentó con una visión que no olvidará nunca.
El suelo estaba quemado y en él se abría un enorme hoyo por donde se veían las tuberías y vigas que había quedado al descubierto. Al borde del hoyo vio una pierna marrón, desde la rodilla hasta abajo, como la de un maniquí. ¡No miró más! Gosnelí huyó del edificio a toda prisa, y fue a dar parte de su macabro descubrimiento.
El 18 de Mayo de 1957, Anna Martin, de 68 años, fue encontrada en su casa de Philadelphia totalmente incinerada, pero dejando intactos sus zapatos y una porción de su torso. Los médicos forenses determinaron que las temperaturas debieron alcanzar los 2.000º C para causar ese daño en su cuerpo, pero increíblemente un periódico que estaba a treinta centímetros de distancia se encontraba en perfectas condiciones.
Un caso espectacular es el protagonizado en el sur de Londres, el 13 de Septiembre de 1967 por el bombero Jack Stacey, avisado para apagar un supuesto fuego en el interior de un edificio abandonado. Aparentemente, no había signos externos de fuego, pero al entrar, se encontró con el cuerpo de un mendigo, conocido como Robert Francis Bailey, tumbado sobre el costado izquierdo, y en posición fetal, como si intentara paliar un dolor de estómago.
Al acercarse, apreció una hendidura de unos doce centímetros en el abdomen de la víctima, de la que salían con fuerza unas llamas azuladas, a modo de soplete, que consiguió apagar con el agua de la manguera, aunque no consiguió salvar la vida del mendigo, que quedó inclinado en la escalera, con sus dientes hundidos en la madera de uno de los peldaños, hasta el punto en que tuvieron que utilizar una palanca para abrirle la mandíbula.
La ropa del mendigo estaba intacta, salvo la parte que cubría su abdomen. Jack Stacey no tiene ninguna duda de que el fuego se originó en el interior del cuerpo del mendigo.
Nunca se supo la causa real del fuego, a pesar de las investigaciones policiales. En el edificio abandonado no había gas ni electricidad, y tampoco se encontraron cerillas cerca, y, aunque el mendigo se hubiera quemado con un cigarrillo, no podía producir una llama tan espectacular.
Un caso relativamente reciente, considerado como un suceso presenciado por testigos, es el producido el 24 de Agosto de 1998 en Sydney (Australia). Jackie Parker recogió a su madre, Agnes Phillips, enferma de Alzheimer, de la residencia donde vivía. Mientras su madre dormía en el coche, aparcó para hacer unas compras. De repente vio salir humo del coche, y poco después una llamarada importante.
Un peatón le ayudó a sacar a Agnes del coche, y apreciaron graves quemaduras en el pecho, abdomen, brazos, piernas y cuello. Fue trasladada a un hospital, donde falleció una semana después. La Policía no consiguió determinar la causa del fuego, ya que el motor no estaba en marcha, y no había rastro de acelerantes. Ninguna de las dos mujeres eran fumadoras, y la temperatura máxima de aquel día fue de 16 grados.
Existen dos hipótesis sobre las causas de la combustión humana:
El efecto mecha:
El efecto mecha es un fenómeno demostrado que puede ocurrir bajo ciertas condiciones, ha sido observado minuciosamente y reproduce totalmente las características de las supuestas combustiones espontáneas. Consiste en una combustión lenta en la que una persona resulta quemada por su propia grasa tras haber sido prendida accidentalmente o de otra forma. Un cuerpo humano vestido o sobre un material poroso se comporta como una vela vuelta del revés: la fuente de combustible (grasa humana) está dentro y la mecha está fuera (las ropas de la víctima y una base porosa: una alfombra o moqueta, la cama, hojas secas, etc). Se produce así un suministro constante de combustible, a medida que la grasa que se derrite empapa las ropas de la víctima y el medio poroso. La grasa contiene una gran cantidad de energía debido a la presencia en ella de largas cadenas de hidrocarbonos.
El Dr. JD DeHaan del Instituto Criminalista de California, un experto forense en incendios y autoridad sobre el efecto mecha, ha estudiado, explicado y reproducido el efecto con éxito y divulgado sus experimentos en documentales para la BBC y National Geographic Channel. El interés de DeHaan por el fenómeno surgió al hallar en su trabajo forense el primer caso documentado en progreso de combustión humana por efecto mecha (un intento criminal de incineración del cuerpo del delito en una zona boscosa cuyo suelo vegetal actuó de "mecha").
En el caso de Henry Thomas, Heymer publicó en la revista New Scientist una descripción de la escena y sus propias preguntas sobre lo que sospechaba que era un caso de combustión espontánea. En el siguiente número de la misma se publicó una refutación a cargo de David J.X. Halliday, de la Unidad de Investigación de Incendios de la Fuerza de Policía Metropolitana, afirmando entre otras cosas:
«Este proceso, que yo prefiero llamar combustión prolongada, suele alimentarse de la grasa que el fuego extrae del cuerpo. No es coincidencia que en muchos de los casos esta unidad haya encontrado que la víctima era obesa, y que siempre pasa mucho tiempo hasta que se descubra el fuego.»
«La verdad es que los ejemplos de combustión prolongada son raros, pero esto no debería ser considerado como prueba de que una fuente de ignición inusual está involucrada. De hecho, todos los casos investigados por esa unidad han sido resueltos a gusto de los jueces sin recurrir a la excusa de la combustión "espontánea".»
La hipótesis del fuego por descarga estática:
Esta hipótesis afirma que bajo ciertas circunstancias la electricidad estática sube hasta niveles tan peligrosos en el cuerpo humano que una descarga en forma de chispa puede prender las ropas.
Un shock eléctrico estático perceptible creado al realizar ciertas actividades mide típicamente 3.000 voltios. La carga eléctrica puede subir a niveles muchos más altos dependiendo de otras condiciones tales como la humedad. Caminar por una alfombra puede crear una diferencia de potencial de 1.500 a 35.000 voltios.
Las descargas de electricidad estática pueden prender los gases de hidrocarburos en las gasolineras, y son una de las posibles causas de explosiones en las mismas que popularmente pero por error se creen causadas por las radiaciones de los teléfonos móviles. El 70% de estos sucesos ocurren en un clima frío y seco, que favorece la carga de electricidad estática.
Ejemplos de lo que puede hacer una descarga de electricidad estática:
(secuencia de un video de lo que le sucede a una mujer en una gasolinería debido a la electricidad estática)



El fenómeno de enormes cargas estáticas en cuerpos humanos fue advertido por primera vez por el profesor Robin Beach del Instituto Politécnico de Brooklyn. El profesor Beach creía que alguna gente podía llegar a acumular la suficiente carga estática como para prender materiales inflamables al contacto con su cuerpo. Aunque propuso esto como una posible causa para los casos de combustión espontánea, Beach no creía que hubiera una relación con la presunta combustión espontánea genuina, puesto que ninguna forma conocida de descarga electrostática podría hacer que los tejidos de cuerpo humano ardiesen. Sí creía que una descarga estática lo suficientemente fuerte podía provocar la ignición de polvo o pelusa en la ropa.
John E. Heymer da en su libro The Entrancing Flame dos ejemplos de supervivientes de descargas estáticas potencialmente fatales, ambos con testimonios oculares. Los testimonios aparecen como declaraciones escritas y firmadas, omitiendo algunos detalles para preservar la intimidad de los testigos. Dichos casos son:
* Debbie Clark , quien en septiembre de 1985 observó que ráfagas de luz azul emanaban ocasionalmente de su cuerpo.
* Susan Motteshead , quien en el invierno de 1980 sufrió un incendio espontáneo de sus ropas, según el testimonio de su hija.
Conjeturas sobre la combustión espontánea:
Los partidarios de la combustión espontánea mantienen que la causa de la misma no es ninguna de las expuestas anteriormente, sino que es un fenómeno discreto y genuino en el cual la carne del cuerpo humano se incendia sin ninguna causa externa.
El grupo de teorías de la combustión espontánea se divide en dos: las sobrenaturales y las no-sobrenaturales.
Los partidarios de las teorías sobrenaturales creen que la causa de la combustión espontánea está casi seguramente más allá de la comprensión humana. Plantean varias conjeturas, que incluyen polstergeists, ira divina, etcétera.
Los partidarios de las teorías no sobrenaturales creen que la combustión espontánea es un fenómeno que actualmente es o será comprensible.
Prácticamente no existe consenso general entre los que defienden este tipo de conjeturas. Más aún, existe muy poco consenso entre los que defienden este tipo de posturas y los escépticos.



Bueno, vi algo sobre combustión espontanea… y no es cierto, que no haya habido nunca testigos… de hecho, un matrimonio, fue victima de una combustion espontantea… el hombre sufrio quemaduras extrañas en la piel, que le dejaron marcas… tras examinarla los medicos, diagnosticaron que las quemaduras que se veian en la piel, habían sido producidas desde el interior del cuerpo…¿?.. ni estoy a favor, ni en contra de este tipo de creencias… pero a veces hay que tener la mente abierta para cualquier tipo de cosas, pues si solo la cerramos a lo que creemos, lo que nos dicen o lo que cientificamente o por logica no se puede demostrar, estaremos dando un paso atras, en la evolución…
En el mundo, hay cosas extrañas, e inexplicables, que ningun cientifico, filosofo o quien sea, puede saber con certeza que pasó… también existen personas que perpetuan los mitos y leyendas, con imagenes e historias inventadas solo por llamar la atención, tener sus minutos de gloria…. o por que les convengan para sus negocios…
Hay algunos que se aventuran a contar sus experiencias, que son reales, pero enseguida son tachados de locos, oportunistas o simplemente como frikis… quizas los hechos que cuenten son ciertos, quizas la forma que lo expliquen es como ellos lo vieron o creyeron verlo.
Os pongo un ejemplo simple, en la antiguedad el mito de los vampiros y de que estos atacaban a la gente, era un folklore que se alimento muchas veces de enfermedades, que ahora pueden ser curadas o eliminadas, como la porfiria o la rabia, incluso esa enfermedad que hace que se tenga fobia a la luz, podría relacionarse en el pasado con los vampiros…
Me explico… que nosotros podemos ver un hecho inexplicable, y como no sabes decir lo que vimos lo asociamos a lo que nosotros creemos para explicarselo a los demás, ese hecho puede hacer que a las personas que cuenten la historia se los tache de locos…
Un saludo, y muy bueno tu blog
heyyyy q tremendo!!! yo no sabia eso…. ay no ya quede cn miedo… es como una pelicula de terror!!!!!!!!!!!!!
me parece muy interesante y extra;o todo este tema igualmente creo q los humanos no estamos preparados todavia para aceptar cosas cientificamete inexpicables asi q hay q habrir la mente y creer q no somos perfectos y que no podemos explicar todo lo que sucede
todo este asunto es muy extraño, m puse a leer porque mi mama sufrio unas quemaduras inexplicables, ella se encuentra con vida y recuperandose gracias a Dios, pero en realidad todo lo que leo concuerda con lo que le sucedio, y quiciera saber mas al respecto gracias
se ve muy interesante eso
pero por q susede eso
y aquienes seguro es un castigo o algo asi pero da miedo si
Primeramente excelente información, te agradezco mucho compartas todos estos conocimientos. Segundo para Emma, podrías extendernos un poco más la información acerca de las quemaduras de tu mama?. Estoy recopilando información de esto. Espero que siga mejor.Saludos y gracias
Oiee!! k miedo da esto. osea yo puedo estar aqui comentando en esta web y empezar a arder TT con el miedo k me d el fuego xd
ya no me kedo mas sola en casa y voi a tener siempre una botella de agua si me kedo sola xdxd
en fin para pasar el miedo digo k esto es trola k a nadie puede pasarle esto ^^
PD; un buen articulo por eso
y otra cosaa si alguien k pasa x esta web, se lee los comentarios y le intresan estos temas raros que me agregue
charlotte_rocks_@hotmail.com
esto la verdad es mui interesante.. yo no sabia de esto hasta que mi maestro de ingles nos comento en clase y la verdad esta super interesante.. me gustaria saber mas de estos casos porke todo es misterio en verdad..bueno pss..esta muy buena tu informacion.. espero porder seguir informandome de esto ke pasa..