Caminar por las calles de Salamanca tiene su encanto, ver el paso de la historia en sus edificios la hace atractiva y a la vez enigmática. La ciencia ronda por el aire, a cada paso se encuentra una facultad de alguna disciplina científica, perteneciente a la Universidad de Salamanca.

Pero los que atrae de esta ciudad, es un lugar donde la historia y la leyenda se cruzan, de tal modo que la línea que las separan, se hace difusa.

Estamos hablando de la antigua Iglesia de San Ciprián o San Cebrián conocida como la Cueva de Salamanca. La Iglesia de San Ciprián o San Cebrián data del siglo XII. San Cebrián se refiere a san Cipriano un obispo que antes fue mago y con el que se relacionan muchas leyendas.

La Cueva de Salamanca está situada en la Plaza de Carvajal, sobre lo que antiguamente fue la Iglesia de San Cebrián o San Ciprián, y la entrada a la cueva habría estado tras la sacristía.

Cuenta la leyenda que en este lugar Satanás, bajo la apariencia de sacristán, impartía doctrinas de ciencias ocultas, adivinación, astrología y magia a siete alumnos durante siete años, tras de los cuales, uno de ellos, debía quedar de por vida en la cueva a su servicio. El alumno más célebre habría sido el marqués de Villena.

Según la leyenda el número de alumnos era siempre siete, numero con implicaciones místicas. Los alumnos debían pagar por las clases recibidas. El método era peculiar, se sorteaba que alumno debía pagar por todos, si al que le tocaba no podía pagar debía permanecer encerrado en la cueva.

Un año quien perdió el sorteo y debía pagar las clases a todos sus compañeros fue el Marques de Villena, Enrique de Aragón. Este se encontraba en la ciudad como estudiante en la Universidad. Cuando tuvo que pagar se encontró en la situación de no tener dinero para pagar, por lo que fue encerrado en la cueva.

El joven Enrique no se resignó a su destino e ideó un plan para poder escapar. Para ello se ocultó en el interior de una tinaja, la cual estaba tapada de diversos objetos que se habían ido acumulando. Al ocultarse en la tinaja procuró que los objetos quedaran tal y como estaban para no ser descubierto. Cuando el maestro regresó a la sacristía y se la encontró vacía marchó rápidamente dejando la puerta abierta, la situación fue aprovechada por el futuro marques para escapar a la iglesia donde se ocultó. En el interior de la iglesia permaneció oculto toda la noche hasta que cuando se abrieron sus puertas y pudo escapar del recinto.

Históricamente, las clases la daba el párroco de la iglesia, Clemente Potosí, que llegó a ser identificado con el diablo, en la mencionada sacristía. Daba lecciones de astrología, geomancia, hidromancia, piromancia y quiromancia, el objetivo era aprender técnicas adivinatorias. Los alumnos que acudían a las clases no revelaban que era lo que aprendían y este hermetismo fomentó la leyenda.

En 1580 la iglesia fue derribada, de la cueva se perdió la mitad, la cual fue usada como carbonería o depósito de desperdicios, hasta su rehabilitación a mediados del Siglo XX.

Post to Twitter Tweet This Post Post to Plurk Plurk This Post Post to Facebook Post to MySpace

date4 Mar

2 Responses to “La Cueva de Salamanca: la leyenda que va más allá de la historia”

  1. g4bo0
    3:03 on Marzo 6th, 2009

    yo soy de salamanca pero de chile TT.TT

  2. franco quignard
    0:41 on Octubre 9th, 2009

    muy buena leyenda jajajaja

Leave a Reply: