Toda persona posee un cuerpo físico y una fuerza viva que continúa más allá de la muerte del cuerpo, el “Ka”, que necesita, al igual que el cuerpo cuando está vivo, comida, ropa, además de entretenimiento y de sus herramientas de comercio.
El Ka de cada persona necesita reunirse con su cuerpo físico para alcanzar la vida después de la muerte, pero como el cuerpo físico no podía viajar desde la tumba al submundo, el “Ba” de la persona, o personalidad, lo hacía. Una vez que el ba y el ka se unían, hacían su viaje final al cielo, a la luz del sol y a las estrellas, donde el muerto resucitaba como un “akh” o espíritu y vivía para siempre.
Pero para que se pudiese realizar ese viaje a la luz del sol y a las estrellas, tenían que momificar el cuerpo físico; para ello removían todos los órganos internos mediante un corte en el costado izquierdo, menos el corazón, el centro de la inteligencia y de la fuerza de la vida. El cerebro era retirado por la nariz y tirado, los órganos restantes eran guardados en distintos vasos.
Luego el cadáver era empaquetado, cubierto con una especie de sal, y se dejaba 40 días para que se deshidratase. Entonces el cuerpo era empaquetado con lino embebido en resina, natrón y aromáticas y se le bloqueaban las cavidades. Finalmente, se cubría con resina y se vendaba, a la vez que los sacerdotes colocaban amuletos entre capa y capa. Todo el proceso estaba acompañado por hechizos y oraciones, duraba 70 días, pero preservaba el cuerpo durante miles de años.
Después había que enterrarle.
Al principio, los ataúdes eran simples cajas rectangulares de madera decoradas con ojos para que el muerto pudiera ver, y “Textos de Sarcófago”. Solían tener una puerta falsa a través de la cual el muerto podía salir. Más adelante, durante el Imperio Medio, se hicieron populares los ataúdes con forma humana, decorados con bandas horizontales y verticales de hieroglíficos, asemejándose a los vendajes de la momia.
Los ataúdes eran pintados ricamente, o dorados si eran de la realeza, por dentro y por fuera, con escenas de entierros, textos funerarios, dioses y diosas y escarabajos alados. Una “columna vertebral” blanca pintada en la parte posterior detallaba los ancestros del difunto. Con frecuencia había un tablón pintado con forma humana llamado tablón de la momia, cubriéndola en el ataúd interior. Luego, hasta cuatro ataúdes anidados eran ubicados en un sarcófago rectangular, con una tapa en la cual se sentaba el dios de cabeza de chacal, Anubis, para otorgar protección.
También, en las tumbas de los cuerpos físicos de personas ricas y poderosas, se inscribían en sus muros “El Libro de los Muertos”, hechizos y rituales. Más adelante, en el Imperio Medio, estos secretos se hicieron extensibles para cualquiera que pudiese afrontar un ritual funerario, y eran grabados dentro de los sarcófagos, para que las momias pudiesen “leer”.
Como el corazón era el centro de la vida para los egipcios, cuatro hechizos estaban dedicados a proteger este órgano del muerto. El hechizo número 23, la “apertura de la boca”, también era crucial ya que restablecía los sentidos de la momia para la vida después de la muerte.
Así fue enterrado Tutankamón.
Joven faraón de la XVIII Dinastía, yerno del faraón Akenatón, que murió sin dejar hijos varones; le sucedieron sus yernos, Semenkera y Tutankamón. De hecho, hasta la muerte de su suegro, Tutankamón llevó el nombre de Tutankatón, en honor del dios solar Atón cuyo culto había impulsado Akenatón con carácter casi monoteísta.
Tres años después de acceder al Trono, el nuevo faraón restableció el culto tradicional y el poderío de los sacerdotes de Amón, seriamente debilitado en el reinado anterior; al mismo tiempo, devolvió la capitalidad a Tebas, abandonando la capital creada por Akenatón en Amarna; y para simbolizar estos cambios, sustituyó su propio nombre por el de Tutankamón, que significa «la viva imagen de Amón”.
El reinado de Tutankamón no tuvo otro significado que este restablecimiento del orden tradicional del Egipto faraónico, bajo la influencia de los sacerdotes y generales conservadores. Tutankamón murió cuando sólo contaba 18 años y llevaba seis de reinado. Fue enterrado según sus costumbres, en una tumba, rodeado de sus más preciados tesoros y gran cantidad de alimento del que dispondría en su otra vida.
Pero Tutankamón no pudo disfrutar eternamente de las apetitosas viandas ni pudo lucir las joyas ocultas en su tumba. En noviembre de 1922, Howard Carter halló, en el Valle de Los Reyes, la momia del joven faraón y sus tesoros intactos.
Fue el inicio de la “Maldición de Tutankamón”.
Pocos días después del hallazgo, Lord Carnarvon, el promotor de la expedición, fue picado por un mosquito en la mejilla izquierda. No le prestó la menor atención a la picadura de mosquito, un incidente que ocurría día a día y a millares de turistas y locales. Una semana después, mientras que se afeitaba se cortó encima de la picadura anterior. De repente, un par de días más tarde comenzó a sentirse mal de salud. Y se agravó tanto que tuvo que ser trasladado al Cairo con urgencia. Una grave infección le había atacado la garganta, el oído interno y el pulmón derecho. Tras sufrir una terrible agonía plagada de dolores horrendos y deformaciones físicas, incluida la caída de todos los dientes, unos días más tarde, a las dos de la madrugada, falleció.
En ese mismo instante, Suan, su perra fox-terrier, comenzó a aullar en Inglaterra muriendo en brazos del mayordomo. La familia Carnavon, reunida en el hotel Continental Savoy en El cairo recibió la noticia por la enfermera que lo había cuidado. Nada más terminar la frase, todo quedó a oscuras; un fallo en el suministro de energía dejó sin luz a toda la capital egipcia.
Lord Carnavon tenía un medio hermano, Audrey Herbert, que lleno de entusiasmo por el descubrimiento de su pariente y Carter se trasladó a Egipto a fin de estar presente cuando encontraran la Cripta Final. A su regreso a Londres, sin causa prevista o lógica cayó muerto en el piso de su dormitorio mientras se preparaba para tomar un baño.
Más adelante, el más cercano ayudante de Carter, Arthur Mace siguió la misma suerte de los Carnavon. Poco después moría de forma fulminante en el hotel que ocupó Lord Carnavón en el Cairo.
Douglas Reíd, el radiólogo que había trabajado bajo las órdenes de Carter sacando radiografías de la momia en la tumba siguió el mismo camino. Repentinamente enfermó de cansancio y agotamiento, tuvo que regresar a Suiza, su país natal. Allí fallecía dos meses después sin causa conocida.
Sintiéndose muy solitario y cansado, Carter había instalado en la tumba una jaulita con un canario, cuyo canto ponía algo de alegría en el sombrío ambiente. Una tarde notó que el canto se interrumpía bruscamente y, al levantar la vista, vio una cobra (la serpiente guardiana de los faraones y encarnación de la diosa Edjo) devorando a su infortunada mascota.
Seguían las muertes violentas. La secretaria de Carter, Bethel, moría de un ataque al corazón. Cuando su padre se enteró de la noticia falleció al lanzarse de un séptimo piso. Un profesor canadiense, amigo de Carter recorrió la tumba pocos después del hallazgo, sólo para regresar al hotel en el Cairo y morir víctima de un ataque cerebral.
La momia de Tutankamón fue lleva da a la Universidad del Cairo en Noviembre 11 de 1925. Se trataba de hacerle la autopsia bajo el escalpelo profesional del doctor Douglas Derry, una autoridad en la materia. Derry, en un silencio de muerte tomó el escalpelo y realizó una incisión directa en los vendajes exteriores de la momia. Los vendajes cayeron a ambos lados mostrando 143 pequeñísimos bolsillos. Cada uno de ellos guardando una piedra preciosa. Alrededor de su cuello estaba el "collar de la protección" según la religión egipcia y confeccionado en hierro. Los brazos estaban cubiertos con magníficos brazaletes. Siete en el derecho y seis en el izquierdo. Cada dedo de sus manos tenía un anillo de oro macizo. El abdomen estaba cubierto con capas de misteriosos objetos también de oro macizo. Todos ellos en forma de T. La cabeza estaba cubierta con una magnífica diadema de oro y separándola del afeitado cráneo había una malla de finísimo oro batido. Por fin todos los adminículos y ornamentos fueron separados. Los presentes dieron un suspiro de asombro.
Las facciones del Faraón Niño aparecían serenas. Casi vivas.
Perfectamente conservadas. En la mejilla izquierda, casi bajo el lóbulo de la oreja tenía una depresión en el hueso, en el mismo lugar en que Lord Carnavón fue picado por el mosquito.
Para 1935 la cifra total de muertos relacionados con Tutankamón sumaba veintiuno; en las décadas posteriores, más personas relacionadas de manera distinta con la momia, murieron o sufreron accidentes en circunstancias extrañas.
Un egiptólogo afirmó, por aquel entonces, haber descifrado la inscripción que había sobre la entrada de la tumba, "La muerte vendrá con alas ligeras sobre todo aquel que se atreva a violar esta tumba". La famosa inscripción jamás pudo ser encontrada nuevamente, los trabajadores de Carter destruyeron la pared que la tenía escrita.
2:57 on Septiembre 15th, 2007
Un blog muy interesante,salu2!!!!
19:40 on Octubre 15th, 2007
me encanta la cultura egipcia solo tengo 12 años pero me parece muy interesante la k mas me ha llamado la atencion es la maldicion de tutankamon pues han muerto 26 personas relacionadas con el descubrimiento de tutankamon y mas relacionadas con los hechos
me gustaria enterarme sobre mas cosos si alguien le parece bn escribirme ni correo es :
izas_diabla@hotmail.com
gracias a todos por leerlo besos izas
2:28 on Octubre 23rd, 2007
no psss la neta esta bien chido el relato y ami si se me ase que eso fue una maldicion de tutankamon aunque mucha gente no lo krea …arriba sinaloa–
2:31 on Octubre 23rd, 2007
oies yop tambien tengo 14 y me gusta esa cultura por que se me ase que tiene no se un toke kmo de miedito o no se pero solo se ke me gusta mucho y no es todo yo ya leì mucho sobre estra cultura y aparte sobre todos los que gobernaron egipto …..
15:12 on Noviembre 9th, 2007
k pasada ok
19:35 on Enero 27th, 2008
hola, mi nombre es selena, la maldicion es cierta yo he estudiado demasiado a los egipcios antiguos y se demasiado , hamunaptra la ciudad de los muertos podia encontrarse abajo de los colosos de memnon .
a veces se soñar con antiguos templos y lo q hay adentro de ellos , solo las maldiciones no me dicen, solamente me muestra el templo de iisis y lo q hay adentro,ha veces en las fotos donde vienen antiguas escrituras de jeroglificos egipcios parece como q si supiera lo q dicen .
mi correo es-guaparaider@hotmail.com
o tambien este otro-caerick_snct@hotmail.com
por si me quieres preguntar algo de los antiguos egipcios
mi sueño es ir a egipto a conocer templos
cuidense , adios,
SENEB IT.
19:36 on Enero 27th, 2008
CAERICK_SNCT@HOTMAIL.COM
19:32 on Mayo 30th, 2008
hola me encanta esta istoria es muy interesante pero porque murio tutankamon
12:51 on Marzo 31st, 2009
de todas las historias egipcias ke he podido leer esta es de las mas interesantes y bastante creible la verdad esque me ha encantado y me ha dejado un poco helada es algo fuerte…
1beso saludos
21:32 on Abril 16th, 2009
me parece muy interesante lo de tutankamon yo cimpre estudiava lo de tutankamon y me gustaria algun dia verlo
21:36 on Noviembre 6th, 2009
yo creo que fué una maldición, e hicieron muy bien destruyendo la pared.A sí nadie más sufriría la maldición.