Es una sábana de lino, tejida a espina de pez, de 436 cms de largo y 110 cms de ancho incluida la lista longitudinal de cerca de  8 cms. Sobre ella se ven enseguida, además de las dos líneas oscuras y de los triángulos blancos signos de quemaduras tras el incendio de 1532, las huellas de una imagen, frontal y dorsal, de un hombre muerto por crucifixión.
La imagen de la figura humana debe de ser leída como si fuera reflejada en un espejo, lo que se ve a la derecha se encuentra en realidad a la izquierda y viceversa. La huella del cuerpo humano es una imagen negativa, las impresiones y las huellas de sangre son en positivo.
La Sábana Santa empezó a "sorprender" hace un siglo cuando, por primera vez fue fotografiada por Secondo Pia, en1898, el negativo de la fotografía mostró en detalle y con una evidencia mucho mayor que el "positivo", todos los "signos" que la Sábana Santa guardaba.
 

 

Era un Hombre con barba y bigote, y su cabello, a la altura de los hombros, estaba peinado con raya en medio. Era musculoso y bien proporcionado, y bastante alto, 1,75 m, para un hombre del siglo I. En la tela se perciben manchas de color rojo oscuro, sangre de tipo AB, que muestran diversas heridas, una gran herida circular en al menos una de sus muñecas, la otra queda oculta por la disposición de las manos, como si hubiera sido perforada. Otra herida en el costado, también por perforación. Varias heridas más alrededor de la frente y señales de latigazos en las piernas y el torso.

 

Cuenta la “historia” que en el año 30, después de Cristo, fue fabricado el lienzo; en el año 33 se produjo la muerte y crucifixión de Cristo. Su cuerpo fue amortajado en el Monte Gólgota, Jerusalén, con el lienzo. Durante los dos años posteriores, el lienzo se mantuvo oculto entre los cristianos, ocultado por José de Arimatea, ya que poseer mortajas funerarias era un delito muy grave entre los judíos.

Entre los años 40 al 50, Abgar V, Rey de Edesa fue milagrosamente curado de la “Lepra Negra” por este prodigioso lienzo. Por su causa se convirtió al Cristianismo. Se cuenta que tras su muerte, el lienzo en el que se reflejaba la estampa de “Jesús”, fue escondido en algún rincón de la muralla que custodiaba la Ciudad, para evitar que los enemigos la encontraran y destruyeran.
Durante unas reparaciones efectuadas en la muralla, esperando el ataque de los persas en el Siglo VI, se encontró el lienzo; posteriormente y tras el desarme y la victoria sobre el enemigo, el pueblo Edesano atribuyó la victoria al “poder” del lienzo. Según reza en las crónicas de la época nos encontramos ante “una imagen no hecha por la mano del hombre”

En el año 944, el lienzo es trasladado de Edesa a Constantinopla por orden del Emperador de Bizancio, Romano Lecapeno, donde fue desplegada y expuesta por primera vez al público. Lecapeno estaba seguro de que la reliquia, protegería la capital del imperio Romano de Oriente. Fue alojado en la Basílica de Santa María de Blackernae.
En 1204, los cruzados tomaron Constantinopla; miles de cristianos, incluyendo mujeres y niños, fueron asesinados por los cruzados. Desvalijaron y destruyeron mansiones, palacios, iglesias y la Basílica de Santa Sofía. La sagrada reliquia desaparece de su lugar.
Otton de la Roche, capitán de la guardia que tenía encomendada la custodia de la reliquia introdujo el lienzo en Francia. Allí, Felipe IV obsequió con la reliquia a Geoffrey de Charny, Conde de Charny y Señor de Lirey, diócesis de Troyes. Tras la muerte de Geoffrey, pasó a manos de los clérigos de Lirey que lo exhibieron públicamente.
 
En 1390, en plena Guerra de los Cien años entre Francia e Inglaterra, los clérigos de Lirey escondieron el lienzo en otro lugar para su seguridad. Posteriormente, el lienzo fue cedido a Humberto de la Roche; su viuda, más adelante, se negó a devolverla lo que provocó la intervención del Papa Clemente IV.
 
Es en 1478 cuando el Duque de Saboya obtiene permiso del Papa Sixto IV para construir una capilla en Chambéry y así, albergar la reliquia. En 1532 se produjo un Incendio en la capilla de Chambéry. El historiador Pingonius relata como fue retirado por cuatro hombres; el cofre que la guardaba se fundió debido al excesivo calor y una gota del noble metal fundido quemó parte del lienzo, de ahí algunas de sus marcas. El agua usada en el proceso de enfriado del cofre lo dañaron todavía más.
Ya es en 1578 cuando el lienzo fue trasladado a Turín. Ahí continúa a nuestros días.
Pero fue en 1988 cuando empezó la gran controversia a cerca de la autenticidad del lienzo. La Santa Sede permitió pasar la prueba del Carbono 14 a la reliquia, para lo que se retiró un trozo pequeño de una esquina del lienzo, que fue dividido y enviado a los laboratorios.
Tanto las Universidades de Oxford, como la de Arizona y el Instituto Federal de Tecnología de Suiza coincidieron en datar la tela entre los siglos XIII y XIV (1260-1390), aunque algunos análisis químicos realizados con posterioridad, indican que las muestras utilizadas no eran válidas. Cabe señalar que la datación por radiocarbono es una ciencia muy precisa, y puede datar materiales de hasta 2000 años de antigüedad con un margen de error de un año. Sin embargo, no está exenta de errores. Se desarrolló principalmente para aplicarlo a objetos recién desenterrados y protegidos del contacto humano hasta el inicio del examen, lo que no sucede con el lienzo.
Por otra parte, por medio de un análisis del espectro de fotografías ultravioletas se determinó que el área del sudario del que se extrajo las muestras difiere químicamente del resto de la tela. Se mencionó la presencia de tintes de raíz Madder y óxido de aluminio, un agente fijador, exclusivamente en dicha esquina, por lo que se concluyó que esa parte fue cosida al lienzo en algún momento de su historia. Estas reparaciones habrían sido hechas con materiales recientes, con mayor concentración de carbono que la tela original.

En un estudio del año 2000 basado en los rayos X, Joseph Marino y Sue Benford hallaron posibles marcas de un parche que recorre diagonalmente el área de la que se extrajeron las muestras. Por ello, concluyeron que las muestras examinadas por los tres laboratorios estaban contaminadas por ese intento de reparación.

Investigadores israelíes detectaron siluetas de distintas flores en la tela. Basándose en las especies identificadas, dictaron que dicha flores provenían del entorno de Jerusalén, en los meses de marzo o abril. En el área frontal, la que correspondería a la corona de espinas, hallaron vestigios de Gundelia tournefortii, que en el área de Jerusalén es exclusiva de este periodo del año.
Para mayor controversia, Christopher Knight y Robert Lomas (1997) sostuvieron que la imagen de la sábana es la de Jacques de Molay, último Gran Maestro de la Orden de Caballeros Templarios, arrestado por herejía en el Templo de París por el Rey Felipe IV de Francia el 13 de octubre de 1307. De Molay fue torturado bajo los auspicios del Inquisidor en Jefe de Francia, William Imbert. Sus brazos y piernas fueron claveteados, posiblemente a una gran puerta de madera. Tras la tortura, según Knight y Lomas, de Molay fue postrado en una cama blanda, sobre un trozo de tela; se pasó lo que sobraba de la tela sobre su cabeza para cubrir su cuerpo y se le abandonó unas 30 horas, en estado de coma.
De Molay sobrevivió a la tortura, pero fue llevado a la hoguera el 19 de marzo de 1314 junto a Geoffroy de Charney, preceptor templario de Normandía.
La comunidad científica ha pedido a la Santa Sede que autorice más muestras, incluyendo de la parte de la tela que lleva la imagen, pero han sido denegadas. Una posible explicación sería que, si la imagen es genuina, el proceso de datación estaría cometiendo un sacrilegio al destruir las muestras. Otra explicación es que se tengan reticencias a que se date definitivamente el lienzo.
La Iglesia Católica, propietaria del lienzo, no ha afirmado públicamente que se trate de la sábana mortuoria de Cristo, ni de que no se trate de un fraude. Esta cuestión se ha dejado a la decisión de cada uno.

Post to Twitter Tweet This Post Post to Plurk Plurk This Post Post to Facebook Post to MySpace

date9 Oct

2 Responses to “La Sábana Santa: La Síndone”

  1. Monica
    17:52 on Marzo 10th, 2008

    Al hilo de lo que comentáis hay un interesante documento en http://mundomisterio.portalmundos.com/la-sabana-santa-la-mortaja-de-jesus-de-nazaret/ sobre la sábana santa.

  2. maria (caceres)
    23:28 on Julio 3rd, 2008

    querria saber si es cierto que es anatomicamente imposible que ninguna persona pueda taparse la zona genital al completo si se encuentra acostado,como se muestra en la `sabana santa´.

Leave a Reply: