Autores: Sonia&Marite:
Alicia era una chica algo retardada, o al menos eso creían quienes la conocían, a penas hablaba, vestía “rarito” y sus relaciones con sus compañeros se limitaban a la realización esporádica de algún trabajo de clase cuando el Profesor lo mandaba.
A su madre la llevaba por el camino de la amargura; en casa, siempre encerraba en su habitación, con la música a todo volumen, escuchando una y otra vez a su grupo favorito, “Los Caballeros del Círculo Negro”, un grupo muy duro de Heavy Metal que se hicieron famosos, años atrás, a raíz del asesinato de Gary Lauwers cometido por Ricky Kasso, quien se declaró fanático de este grupo y que fueron las letras de sus canciones las que le indujeron a cometer tan atroz asesinato.
Mientras escuchaba las canciones, Alicia no pensaba, sólo imaginaba, imaginaba Caballeros con armadura negra, montados sobre fastuosos caballos negros, cabalgando velozmente hacía ella, hacía su rescate. Eso era lo malo de no saber inglés, imaginarse las letras de las canciones como un cántico al más puro estilo de los juglares ensalzando a “Los Caballeros de la mesa redonda”. Nada más lejos de la realidad….
Para ella, su madre era la bruja mala, sus compañeros, los peleles de la injusticia, los profesores, los tiranos y su hermano menor… el propio diablo.
Pedro era totalmente lo contrario a su hermana, el ojito derecho de su madre y el orgullo de su padre. A sus catorce años mostraba unas dotes de relaciones públicas envidiables, siempre era el alma de las fiestas familiares, alegre, bromista, simpático, atento. En el Colegio, buen chaval, buen deportista, pertenecía al equipo de baloncesto y de natación, muy buenas notas y sobre todo, era un líder para sus compañeros.
¿Cómo podían ser tan distintos?, pensaba una y otra vez la madre; con Alicia ya habían tirado hacía años la toalla, desde aquel día que la sorprendieron cortando el pelo a la dormitada abuela, que en paz descanse, y metiendo los mechones en una especie de bolsa negra de tela con jeroglíficos indescifrables. Antes ya había hecho cosas absurdas y raras, siempre desobedeciendo pero lo de ese día, fue la gota que colmo el vaso. A partir de ese día su hija la parecía una extraña e incluso, esa mirada fría. A veces no podía evitar sentir un escalofrío cuando su hija la miraba, a veces no podía evitar sentir miedo.
No la gustaba salir por las noches con su marido a cenar, no por las veladas, que la encantaba, sino porque no quería dejar solos a sus hijos, ya eran demasiados mayores para solicitar los servicios de una canguro. Pero esa noche el compromiso era ineludible, su marido luchaba por un puesto de mayor categoría en el trabajo y esa cena con sus jefes era fundamental.
-“Os dejo preparada la cena en la nevera, sólo la tenéis que calentar unos minutos en el microondas”-, le explicaba a Pedro. –“Nada de acostaros tarde y no más de una hora con la consola”- , “-y por supuesto, nada de peleas”-
Pedro la contestó que podían irse tranquilos, total, su hermana no iba a salir de su cuarto, ni siquiera cenaría, como tantas otras noches. Y así fue, Alicia se pasó toda la noche en su cuarto, tumbada en la cama, en silencio, rumiando y rumiando una y otra vez sobre el odio que sentía por su hermano. Sí, odio era lo que sentía; ella sabía, ella veía, y no entendía cómo nadie más se daba cuenta de la vileza y maldad de su hermano, escondidas bajo esa máscara de chico “bien”.
Ella sabía, lo de su abuela, lo que les pasó a los dos perros que habían tenido como mascota en la casa, lo que le pasó al vecino del al lado…. Ella sabía todo. Tarde o temprano tenía que actuar, todavía no sabía cómo, tenía que pensarlo detenidamente, mientras, sólo podía hacer lo que desde años hacía, proteger a sus padres. Ella había intentado proteger a su abuela, pero no la dejaron, la sorprendieron, sólo quería protegerla… de su hermano.
Oía a su hermano jugando en el Salón con la consola, su risa, sus exclamaciones de victoria o de rabia, no lo soportaba. Caballeros del Círculo Negro, ayudadme¡¡¡ suspiró para sí mientras introducía el CD en el equipo de música.
Así ya no le oía, la estridente música envolvió toda la habitación e imaginó, a sus Caballeros Negros, y les imploró, -“venid, ayudadme, os lo suplico”-, -“ayudadme a acabar con el mal y mi alma será para siempre vuestra”-.
Los padres nunca se recuperaron, cada uno fue ingresado en un Centro distinto; los Doctores consideraron que era lo mejor, el no verse el uno al otro, junto con el tratamiento, podía ayudar a borrar de sus mentes lo que vieron esa noche, cuando llegaron a su casa.
Pedro yacía decapitado, en el suelo del Salón, la consola permanecía encendida; su cabeza, pinchada por una estaca como cual trofeo de guerra se tratase. Alicia, clavada en la pared, brazos y piernas abiertas, y rodeada de inscripciones escritas con la propia sangre de Pedro, “De Aquí hemos sido invocados, Aquí hemos venido, Aquí hemos exterminado al mal, y de Aquí nos llevamos lo que se nos prometió”.
19:52 on Octubre 15th, 2007
me parece un poco injusto por pedro me gustan muxo las historias inexpliclables si alguien kiere escribirme zas_diabla@hotmail.com
tengo 12 años
20:46 on Abril 2nd, 2008
ahhhh buenisima historia me intrigan este tipo de historias y me envuelven gracias por esta publicacion me hizo volar la imaginacion poco antes de ir a trabajar gracias=)
16:09 on Abril 23rd, 2008
me gustó mucho la historia, me encantan los relatos cortos, sobretodo los de fantasia…para quien escribiera esto, k siga asi…
21:13 on Junio 9th, 2009
impactante……..
23:39 on Agosto 19th, 2009
espectacular eh esa historia llena de muchos misterios y sorpresas me impacto.
21:54 on Noviembre 11th, 2009
es buenisima pero se nota q no es real es algo super ficticio pero es bueno para la imaginacion sumergirse en algo entretenido bueno gracias por estas cosas q nos acen tener un rato de entretencion xao…..
17:18 on Abril 10th, 2010
mmmmm….. Bien m izo bolar un poco y m entretuvo……… lastima q no s real….. pues hay un par d cosas q lo comprueban….
22:06 on Abril 22nd, 2010
que par de cosas demuestran ke esto es mentira???