Estigmas, señales o marcas que aparecen en el cuerpo de algunas personas, casi siempre devotas
cristianas, similares a las heridas infligidas sobre Jesús durante su crucifixión. Siguiendo la iconografía cristiana tradicional, muchos estigmatizados suelen tener marcas en las palmas de las manos, y no en el antebrazo, punto donde se clavaban los clavos a los crucificados realmente.
Pero no solo los estigmas han aparecido en las manos, se han dado en los pies, en la cabeza -semejantes a las heridas provocadas por la corona de espinas-, en la espalda -semejantes a latigazos- y en el costado, como causadas por lanzas.
Las diversas confesiones cristianas las consideran bien de origen sobrenatural, bien un don de Dios o incluso una intervención diabólica; o también, causadas por el mismo sujeto que las porta, ya sea intencionalmente o por razones de origen psicosomático, la persona en cuestión es tan religiosa que su cuerpo espontáneamente desarrolla heridas parecidas a los estigmas, como reacción a sus procesos mentales.
La Iglesia Católica ha reconocido en su historia unos doscientos cincuenta casos de Santos y Beatos que han portado estigmas, como participación de los sufrimientos divinos. Estos pueden ser visibles o no, sangrientos o no, permanentes o no. Los estigmas invisibles, según la Iglesia Católica, pueden producir tanto dolor como los visibles.
El primer caso conocido fue el de San Francisco de Asís. El 14 de septiembre de 1224 oró para recibir dos gracias antes de morir, sentir la pasión de Jesús, y el amor que lo impulsó al sacrificio. Después de intensas oraciones, según relato de San Buenaventura, el mismo Nazareno se le presentó y le imprimió las señales de la crucifixión; posteriormente enseñó las heridas a sus hermanos, heridas que no desaparecieron hasta su muerte.
El siguiente caso fue el de Santa Catalina de Siena. En Pisa, durante el cuarto domingo de la Cuaresma de 1375, Santa Catalina recibió los estigmas de Cristo.
Casos más recientes son el de la Venerable alemana Teresa Neumann. Hija primogénita de la familia de un sastre, de 11 hijos, trabajó desde muy joven de criada en una granja. Después de varias caídas se quedó paralizada y en 1919, ciega. En 1923, el día de la beatificación de Teresa de Lisieux, desapareció su ceguera y en 1925, el día de la canonización de esta, se acabó su paraplejia. Fue en 1926 cuando se mostraron por primera vez los estigmas de Cristo crucificado, se dice que hasta lloró lágrimas de sangre, siendo la primera mujer estigmatizada del siglo XX.
Otro caso del siglo XX fue el de Santa Gema Galgani, joven laica y mística pasionista italiana. Hija del boticario
Emilio Galgani y de Aurelia Morelli, quien murió cuando ella tenía siete años. Quedándose huérfana de padre a los 18 años, y tras ayudar a su tía a criar a sus hermanos menores y rechazar a dos pretendientes atraídos por su notable belleza física, fue contratada como ama de llaves por la familia Giannini, que le cobró mucho cariño y prácticamente la adoptó. Gema se caracterizó no solo por su piedad, se destacó también por su amor a Cristo y la Eucaristía.
Tres días a la semana, durante al menos tres años, Gema mostró estigmas en las manos y los pies, que luego le desaparecían.
Otro caso es el del monje capuchino italiano Pío de Pietrelcina. Este monje fue canonizado por Juan Pablo II en 2002. Pero el historiador Sergio Luzzatto puso en duda los estigmas del monje. Según testimonios de la
boticaria del pueblo, María de Vito: "Él me dijo que el ácido era para desinfectar jeringas y también me pidió un calmante llamado valda". Según la misma misiva, el mismo pedido se repitió un mes después, incluyendo cuatro gramos de un calmante llamado veratrine. "Creo que el ácido carbólico puede ser usado por el Padre Pío para irritar las heridas de sus manos", sentenció María de Vito.
Este testimonio fue presentado ante las autoridades vaticanas encargadas de estudiar los milagros de los candidatos a santos, pero el Vaticano rechazó ese testimonio y realizó su propia investigación. Según esta pesquisa, las llagas fueron auténticas. Dos papas, Juan XXIII y Pablo VI mostraron sus dudas sobre la presunta santidad del fraile.
Pero uno de los casos reconocido como “fraude” por la propia Iglesia Católica fue el de Magdalena de la Cruz, 1487-1560, abadesa del convento de Santa Isabel de Córdoba. Natural de Aguilar de la Frontera y mujer de religión con renombre de santidad, se hizo célebre en toda España después de haber pronosticado la victoria de Pavía, mantenida el 24 de febrero de 1525 entre tropas francesas al mando del rey Francisco I y las tropas españolas del emperador Carlos V, y la prisión del Rey de Francia. Así como milagros y sanaciones.
Era tal su fama que la propia Isabel de Portugal, esposa del Rey de España Carlos I, vistió a su primogénito, Felipe II, con el hábito de la abadesa.
Pero misteriosamente, el 3 de mayo de 1546 ella misma declaró entre lágrimas, ante los inquisidores de Córdoba y Jaén, que el demonio la indujo a fingir santidad y a simular la crucifixión, los estigmas desde la edad de 7 años.
Dispusieron que acabase su vida en un convento de Andujar, donde todos los días, al ir al refectorio, se había de tender atravesada en la puerta, pasando por encima de ella las otras monjas. Sentencia cumplida con gran resignación hasta que murió.
14:03 on Junio 11th, 2008
hola soy marcelo quisiera que me mandes informacion sobre estigmas con el fin de poder alludarme a concretar una monografia toda la informacion posible mandala a mi correo electroni desde ya muchas gracias los abrazo en jesus marcelo bustos berutti 11 jun 08
18:43 on Mayo 22nd, 2009
pues , me parece muy interesante, pero realmente no quedo del toda , segura, apuesto tiene que existir una explicacion a t6odo ello, que sea logica.
debe tener caracteristicas que co0mpartan
16:51 on Septiembre 12th, 2009
Hola a todos quiero contarles que yo un dia de lluvia me pare en midio de la calle y puse mis manos con la palma hacia arriba para ver la lluvia caer en mis manos y en un momento en lugar de una gota de agua me cayo una gota de sangre la cual se la mostre a mi herman y mi sobrina que estaban al lado mio ellas pensaron que me habia lastimado y la sangre era mia pero despues la limpie y no tenia ninguna lastimadura no le encuentro significado ya que en medio de la calle ni siquiera cruzaba un cable como para decir que podia haber caido de algun lado ¿Alguien podria decirme que significa eso?
gracias si alguien sabe que significa escribanme a mi correo criss-0384@hotmail.com muchas gracias